20 de mayo de 2015

Crónica del Rivas Rock 2015, Rivas Vaciamadrid (Madrid), 16/05/2015


https://www.flickr.com/photos/unlimitedrockmagazine/

El pasado 16 de mayo de 2015 tenía lugar la segunda edición del festival Rivas Rock. No se podrá comparar con otros grandes eventos del panorama musical a nivel nacional por el número de bandas, pero si hay que decir a su favor que tiene un cartel breve y de máxima calidad y un lugar muy especial, el Auditorio Miguel Ríos de Rivas Vaciamadrid. El menor número de bandas hace que cada una de ellas pueda estar como poco una hora encima del escenario, en los grandes festivales suele reducirse el tiempo de actuación de los grupos por la excesiva cantidad de bandas.

Antes de empezar a comentar las actuaciones hay que destacar la mejor organización de esta edición con respecto a la de 2014, las pulseras para poder entrar y salir del recinto han sido un gran acierto. Los registros por parte de la seguridad a la entrada totalmente correctos, sin esos cacheos excesivos que se producen en otros festivales. Y otra de las joyas de la corona fueron los precios de bebida, muy aceptables. Manteniendo esa filosofía de hacer las cosas, cartel con pocas bandas pero de máxima calidad, buena organización, precio de entrada y bebida razonables, celebración del evento a mediados de mayo, entrada gratuita para los más pequeños, etc., Rivas Rock tiene un futuro muy prometedor con aspiraciones a convertirse en referente dentro de los festivales nacionales.

Con tanto nivel en el cartel, alguien tendría que comerse el marrón de abrir el festival. Desakato abría fuego bajo un sol abrasador y comenzaba la fiesta en Rivas. Aunque aún no había demasiado público en el auditorio, los asturianos salieron, como siempre, a por todas. Energía, fuerza y potencia caracterizan a esta banda y lo demostraban con “Pánico en Frankfurt”, “Contra la pared”, “Ritual”, “Carta de un paria”, “Cuando salga el sol”, “Cada vez”, etc. Lo repetimos todas y todos y a todas horas, Desakato ya es el presente y futuro del rock, punk y metal de este país. Los siguientes eran los sevillanos Gritando en Silencio, que con un sol que nos jodía vivos, nos refrescaron con su rock and roll directo, sin maquillaje y sobre todo, con mucho sentimiento y emoción. El público iba aumentando y todos cantábamos “Ganado”, “Estaré en el bar”, “¿Dónde te has quedado?”, “A las armas”, “Actitud”, “Perdedores en la lluvia”… simplemente espectacular. Igual que los asturianos Desakato, los andaluces Gritando en Silencio llevan la bandera del rock y morirán alzándola con las botas puestas.

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Y llegaba uno de los momentos más esperados de la jornada, Boikot. Pese a que el viento no ayudó a la actuación de los madrileños, que se llevaba el sonido, no defraudaron, lo bordaron, como siempre. Alberto Pla, Kosta, Grass y Juankar como vemos desde los últimos años, ya no están solos encima del escenario y siempre van acompañados de una buena trompeta y acordeón. Interpretaron los temas que suelen tocar en los festivales normalmente, esos que nos hacen saltar, vibrar, alzar los puños en alto, gritar… como “Sin tiempo para respirar”, “Naita na”, “Inés”, “Hasta siempre”, “De espaladas al mundo”, “Mentiras”. Pogos y bailes de ska mandaban entre el público, sólo los más aburridos se mantenían indiferentes, el resto gozábamos como cuando de adolescentes disfrutamos del primer concierto de Boikot. Colaboraciones de Porretas y de un coro de chicas en “Bajo el suelo”. Cierre brutal con “Kualkier día”. Por muchos años más… siempre Boikot.

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Llegaba el turno de una de las bandas más importantes de la historia del rock en España, los gallegos Siniestro Total. Todos los cuerpos se movían a ritmo de buen rock and roll con sus canciones más míticas en el atardecer del día 16 de mayo. Actuación impecable, el público lo pasaba en grande y la banda también, todos cantábamos y bailábamos sin parar. Tras un parón bastante largo, ocupaban el escenario otra banda de esa tierra maravillosa mundialmente conocida como Galicia. Los Suaves probablemente era el grupo más esperado por todos en el Rivas Rock 2015. Con un Yosi que lo dio todo, que a nadie le quede dudas de esto, vimos en él luces y sombras en su actuación, pero sobre todo lo primero, la luz inmortal del rock. La banda sonó a la perfección y mostró una vez más que en talento y calidad pocos músicos pueden competir con los gallegos. El recinto del auditorio estaba a reventar de gente cantando los himnos de Los Suaves, “Cuando los sueños se van”, “Palabras para Julia”, “Maldita sea mi suerte”, “Si pudiera”, “Por una vez en la vida”, “No puedo dejar el rock”, “Viajando al fin de la noche”. El público sabía que estaba presenciando algo que quedaría grabado de por vida en la cabeza y sobre todo en el corazón. En la recta final del concierto se removía algo por dentro que nos daba a entender que esto era increíble pero que el final del grupo era más que evidente y que tocaba asumirlo y disfrutar de los últimos latidos de este grupo histórico. “Dolores se llamaba Lola”, unos minutos de descanso, “San Francisco Express”, “Massacre”, “Ya nos vamos” y “La noche se muere” ponían fin a una actuación que quedará grabada a fuego en Rivas.

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Los sevillanos Reincidentes no tuvieron un buen inicio pero poco a poco se fueron haciendo con la situación para animar al público definitivamente con “Nazis nunca más”. La máquina queda bien engrasada y los temas van sonando con fluidez y se va desarrollando un gran concierto. Fernando se le vio exultante, grande Madina. “La infancia en un cargador” ya se ha convertido en todo un himno del grupo y no es de extrañar. La recta final se avecinaba con “Vicio”, “Cucaracha blanca”, “Rip rap” y “Jartos D’aguantar”. Concierto de nota alta, larga vida a los Reincidentes. El último grupo de la noche fueron los madrileños Saratoga, la nota más heavy del festival. Al igual que muchos asistentes fueron a ver en exclusiva a Los Suaves, la legión de seguidores de los vallecanos también fue notable. Mucho público abandonaba definitivamente el auditorio pero no supuso algo que fuese a empañar la actuación. Mucha velocidad y zapatilla de la buena para que nadie se aburriese en el broche final del Rivas Rock. Gran repertorio y altísimo nivel en la forma que tocan, auténtica magia. Gran regreso de los Saratoga.

¿Por qué Rivas Rock 2015 ha sido un grandísimo festival? La respuesta es tan sencilla como que pese al cansancio de tantas horas de pie, uno siente que no quiere marcharse de allí y ante la realidad de tener que volver a casa, queda esa ilusión de poder volver al Rivas Rock en 2016. Salud y larga vida al Rock and Roll!!!






Texto: Adri 69
Fotos: Núria Sangrà

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