25 de mayo de 2016

Crónica de Queen, Palau S. Jordi (Barcelona), 22/05/2016



Se me hace un poco complicado describir lo vivido el pasado domingo en el Palau Sant Jordi de Barcelona. Sin duda alguna, tengo a Queen como una de las bandas de música más grande de la historia, sino la que más, así que a la hora de tenerla en esa posición habría que evaluar la importancia de Freddie Mercury para estar tan alto. Mercury era, y posiblemente siga siendo, como un gigantesco eclipse, todo lo oculta a su paso, en parte es injusto, May, Taylor y Deacon, no son precisamente músicos menores ni mucho menos, pero Mercury a parte de ser uno de los mejores cantantes de la historia, también era, y es, uno de los mejores “frontman” de la historia.

Aquí quiero poner mi visión particular sobre Queen en el siglo XXI o como ahora se denomina, Queen + Adam Lambert, algo que me rechina de sobre manera. Vamos por partes. Según muchos, Queen muere con la muerte de Mercury, en parte si, para mí, desde el punto de vista del directo pueden tener algo de razón, Freddie es absolutamente inigualable, “The One And Only” que dicen los British. ¿Eso quiere decir que los otros tres miembros de la banda están inhabilidados para la música?, por supuesto que no. Deacon no participó en ninguna de las reuniones, ni antes con Paul Rodgers, ni ahora con Lambert. Simplemente no lo veía, creo que es lo más respetable.

De cuatro, faltan dos. Lo más razonable, desde mi punto de vista, sería haber continuado pero siempre bajo otro nombre. Como decía antes, la sombra de Mercury es muy alagada, quizás demasiado. Otra cosa es quién sea el encargado para la voz, y para eso son ellos (May/Taylor) los que deben de elegir. A mí personalmente la elección de Lambert no me gusta, canta bien, pero entiendo que tampoco buscaban a alguien que cantara igual que Freddie. El domingo tenía la sensación de que había un cantante del siglo XXI para una banda eterna, en donde el peinado, el estilismo y los gestos, más del estilo de Justin Bieber que de algo más clásico, pero…

Hablando exclusivamente del concierto. Me quedé con la sensación de que era una especie de banda tributo, pero con la banda a la que homenajean. El set list no se sale de los “Greatest Hits I, II & III” del grupo. Quizás la única que se puede salir de ahí es “The Hero”, con la que comenzaron después de la intro de “Flash”, al igual que en el directo “Live At The Bowl” (1982). El resto, lo dicho, si solo conoces las canciones típicas de Queen, este era tu concierto, “I Want To Break Free”, “The Show Must Go On”, “Another One Bites The Dust”, “Somebody To Love”, “Don’t Stop Me Now”, etc.

Hay que remarcar que la banda dejó de componer, al menos de manera sistemática, cuando sacó “Innuendo” (1991), con lo que  todo su show se apoya en material antiguo y no aportan ningún tema nuevo.

Supongo que era lo que la mayoría de la gente pide, pero uno que le gusta Queen desde aquél “Queen I” hay decenas de canciones menos “populares” que son absolutamente geniales, por citar alguna de diferentes discos, “The Great King Rat”, “Let Me Entertain You”, “Dragon Attack”, “Machines, “Princes of the Universe / Gimme The Price”, “Was It All Worth It” y “HItman” por ejemplo, aunque se podrían incluir muchas mas.

Hubo momentos, especiales, como ver/escuchar a Roger Taylor cantando “These Are The Days Our Lives”,  un duelo de batería entre Taylor y su hijo, el que luego también subió al escenario para hacer “Tie Your Mother Down”, pero creo que el momento más emotivo con diferencia fue cuando Brian May, solo en el centro de la pasarela, hizo “Love Of My Life” alternado las voces del público y Mercury del concierto de Wembley ’86. Pareció incluso que a May se le saltaban las lágrimas, no me extraña. También el momento en el que cayó “Under Pressure” homenajeando a David Bowie en la pantalla.

Por lo demás, lo que se esperaba, a pesar de mis reservas, ver a May/Taylor, en el formato que sea, me parece un privilegio para lo que por edad, no llegamos a verlos en su época dorada.

Finalizaron con “Bohemian Rhapsody”, “We Will Rock You” y “God Save The Queen”. Si pongo en una balanza los pros y contras, me quedo siempre con el lujo de poder disfrutar de parte de una de las mejores bandas de la historia, podrían haber tenido otro cantante, para mi gusto, Jeff Scott Soto hubiera sido un candidato de garantías, pero me hubiera parecido más interesante la propia continuidad de Taylor / May como músicos, con nuevos trabajos y no anclarse a Queen/Mercury.

Aunque supongo que este tipo de giras muy esporádicas es posible que respondan más a “compromisos” más que a ellos les apetezca continuar en la música de manera activa, sigo teniendo la esperanza de que vuelvan a sacar algún trabajo nuevo, pero siempre bajo otro nombre, Roger Taylor y Brian May, tienen suficiente categoría para ello sin olvidar por supuesto que han formado parte de una de las bandas más universales de la historia.

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